La “ansiedad” por comer, bien podría ser catalogada como una de las plagas de nuestros días. 

He escuchado prácticamente a más del 90% de quienes me consultan, decirme que "sufren de esta ansiedad" y es lo que termina saboteando todos sus esfuerzos por alimentarse mejor y perder peso.

El organismo hace cualquier cosa por liberarse de la ansiedad.

Y muchas veces recurrimos a la comida, sobre todo a las grasas y a los dulces, para conseguir alguna sensación de tranquilidad ya que, al consumirlos, se eleva la cantidad de sustancias endógenas (que se generan dentro del organismo) que producen relax.                                                      

Esta capacidad calmante es potente, pero transitoria y en muchas ocasiones, quien come para aliviar su ansiedad acaba sintiéndose peor que al principio. 

Esto sucede porque al malestar que sentía inicialmente tendrá que añadirle el sentimiento de culpa de haberlo hecho sin control.

Por eso te daré unas recomendaciones de cómo identificar tu ansiedad y la manera de tratarla:

1.- Si tienes hambre, ¡come!

En algunas ocasiones, la dieta es vista como cualquier restricción que te hace pasar hambre, pero eso a largo plazo no funciona.

Aunque no lo creas, la mejor forma para tomar el “control” de tu hambre es comer. 

El mayor mito respecto al “control de peso” es que debemos aguantar hambre y comer lo mínimo para sobrevivir, cuando más bien esta es la fórmula para el desastre.

Por el contrario, se ha comprobado en múltiples estudios, que aprender a responder a las señales de hambre, es la forma más efectiva para perder peso y mantenerlo, lo cual no sucede con una dieta restrictiva.

Empieza por escuchar lo que necesita tu cuerpo y responder acorde a pequeñas porciones.

Si tienes hambre, come. Y come hasta la satisfacción, no hasta sentir llenura.

2.- Ya no más “prohibidos”

Esto es lo que podemos llamar la “paradoja” de los prohibidos: entre más trates de restringir y evitar algo, más se te va a antojar y más vas a abusar, cuando tengas la oportunidad.

Cuando le pones a algo le etiqueta de "prohibido", de repente se convierte en el mayor objeto de tus deseos. 

Esto ocurre porque inmediatamente lo empiezas a asociar como recompensa y tu cerebro hace muy buena tarea en “ayudarte” a buscar las recompensas en momentos de “estrés”, tanto emocional, como físico.

La solución para que cualquier alimento deje de tener este poder sobrenatural en tu auto control, es hacerlo emocionalmente neutro. 

Es decir, hacer las paces y darte permiso incondicional para comerlo.

Cuando te das permiso de tomar helados cuando quieras, desaparece el deseo intenso y recurrente de consumirlos a cada momento y en grandes cantidades.

Disfrutas una porción y dejas el resto en el congelador, porque sabes que mañana, o en la siguiente comida puedes servirte más, si deseas.

Además, si los tomas repetidamente, dejan de tener tanto atractivo. 

Los dejas de percibir como la súper recompensa y dejas de sentir la necesidad de abusar.

3.- Deja de llevarte por las emociones

Si crees que cada vez que tengas una fuerte emoción, sea triste o alegre, hay que compensarlo con comida, o dulces, hay que reprogramar nuestro cerebro.


Detente a pensar y respira.  Oxigénate y date cuenta de que las reuniones familiares, o con amigos no son para llenarte de comida, sino para tener un excelente tiempo de esparcimiento con las personas que amas.

Si, por el contrario estás un poco triste, piensa en ir al gimnasio, o realizar algún deporte para liberar las tensiones o emociones que te provocan esa inquietud.

4.- Abandona malos hábitos que producen  hambre

  • Excesos de azúcar y sal

Abusar del consumo de azúcar y la sal produce sed, lo que normalmente confundimos con hambre y en vez de beber agua, nos llenamos de bebidas azucaradas y comida con alto contenido de sal.

  • No desayunar de una manera completa y adecuada

Beber un café, o té en la mañana no es un buen desayuno, ya que debemos darnos cuenta de que despertarnos de un ayuno de 6 a 8 horas sin ingerir alimento requiere de una "recarga", con cereales, frutas y lácteos, para empezar con la energía necesaria y tener un día productivo.

  • No dormir lo suficiente

Cuando no le damos un descanso adecuado a nuestro cuerpo, cambiarán nuestras emociones a diario y nos afectará en la manera en la que nuestro cuerpo procesa lo que haremos en el día.

  • Hacer dietas extremas con demasiada lechuga, tomate y atún

Estas dietas no nos benefician en nada, lo que sucede es que nos "morimos de hambre" y luego nos rellenamos de comida.

Si vas a tener un plan de alimentación, disminuye poco a poco la cantidad de carbohidratos, como el arroz blanco y harinas y aumenta de a poco las porciones de proteínas, como carne y pescado. 

Así te sentirás mas saciado, ya que nuestro organismo también necesita de proteínas para nuestros músculos.

  • No darse un tiempo para comer

Date un tiempo u horario de comidas, o sea, organízate para que disfrutes de este momento y tu cerebro se sienta complacido y así seguirás con el resto de tus actividades.

Si pones en práctica todas estas recomendaciones, seguro podrás identificar con mayor facilidad esos detonantes de ansiedad en tu organismo y cómo contrarrestarlos de la mejor manera.

Es verdad que no es algo que se consigue de la noche a la mañana, pero con un poco de empeño podrás dar tus primeros pasos a un estilo de vida más saludable.

En Arte & Armonía siempre compartimos temas de interés familiar con todos nuestros estudiantes y sus familias.

¿Te gustaría formar parte de nuestra comunidad musical?

Solo tienes que contactarte con cualquiera de nuestras sucursales: Los Ceibos, Ciudad Colón, vía a la costa, vía Samborondón, La Aurora, o Manta y reservar una Prueba de Talento.

Es GRATIS y con ella te ayudaremos a escoger el instrumento ideal para tu niño.

¿Te gusta lo que leíste? Compártelo con amigos
Adriana Erazo

Adriana es maestra de Violín y Piano infantil de Arte & Armonía, Escuela de Música. Además es Licenciada en Nutrición e impulsa el cuidado de la salud familiar, a través de la prevención y tratamiento de enfermedades, mediante la dieta y la alimentación.

Click Here to Leave a Comment Below